
Dejen de reemplazar sus calentadores infrarrojos cada pocos meses
Seamos honestos: la mayoría de los calentadores infrarrojos odian el agua. Si se utilizan en un lugar húmedo o cerca de fuentes de agua, suelen estropearse mucho más rápido. El agua penetra en su interior, lo que provoca cortocircuitos y la oxidación de los elementos calefactores antes de que puedan cumplir con su función. Es frustrante, y además es una pérdida de dinero.
Decidimos solucionar ese problema.
Cómo manejar las salpicaduras
Elegimos un grado de protección IPX4. En otras palabras, estos dispositivos pueden resistir salpicaduras de agua desde cualquier ángulo. Para lograr esto, sellamos las conexiones eléctricas y utilizamos juntas que impiden que la humedad llegue hasta los terminales.
Si trabajan en un área donde hay vapor de refrigerante o donde ocurren derrames accidentales, esto es verdaderamente útil. Pueden instalar estos dispositivos en áreas húmedas sin preocuparse constantemente por si el calentador se dañará.
El problema del vaho
Luego está el problema del vaho. La mayoría de las personas piensan que la condensación es solo un problema de visibilidad, pero en realidad es un problema térmico. Cuando la humedad se acumula en la superficie del calentador, el calor no se distribuye de manera uniforme. Esto provoca “puntos calientes” en el tubo de cuarzo. Esa presión hace que el vidrio se agriete. Para evitarlo, cambiamos la geometría del dispositivo y añadimos un tratamiento superficial que elimina rápidamente la humedad. De esta manera, el calor llega realmente donde debe estar.
Algunas cosas a tener en cuenta
Hay un compromiso que hay que asumir: debido a los sellos y la carcasa, estos calentadores tienen un tamaño ligeramente mayor. No se pueden colocar en lugares destinados a lámparas normales. Es necesario verificar que haya suficiente espacio para la carcasa.
Y una advertencia: estos dispositivos son resistentes a las salpicaduras, pero no son completamente impermeables. Pueden soportar situaciones de alto nivel de humedad, pero no se deben sumergir en agua. Si utilizan limpiadores a alta presión, necesitarán un dispositivo con grado de protección IPX6 o IPX7.
Pero para la gran mayoría de los entornos húmedos, este diseño evita los problemas más comunes que causan el fallo de estos dispositivos. Así, pasará menos tiempo reemplazando los filamentos y más tiempo realizando su trabajo.