
El calor generado por aire forzado tiende a levantar polvo y secar el aire; son dos cosas que nadie desea, especialmente si se tienen alergias. En un taller, garaje o cualquier espacio interior grande, los calentadores convencionales hacen que las partículas de polvo se muevan y extraen la humedad del ambiente. En resumen, se pierde la comodidad a cambio de irritación.
Es mejor utilizar un calentador eléctrico industrial que utilice el calor infrarrojo. Este tipo de calentador calienta directamente a las personas y objetos, sin afectar al aire que hay entre ellos.
Lo que hemos tenido en cuenta desde el punto de vista técnico
Hemos diseñado este producto utilizando un elemento infrarrojo de onda media. Este elemento proporciona calor de forma rápida y uniforme; se siente el calor tan pronto como se enciende el aparato, sin necesidad de esperar a que el aire se mueva.
Un tubo de cuarzo de alta eficiencia protege el elemento y ayuda a mantener una temperatura constante. Un termostato integrado mantiene el espacio a la temperatura deseada. Para garantizar seguridad y fiabilidad, el diseño incluye protecciones contra vuelcos y un cuerpo resistente adecuado para entornos industriales.
Por qué esto es importante en espacios reales
Dado que el calor infrarrojo no depende del movimiento del aire, no lleva consigo polvo ni alérgenos. No hay necesidad de ventiladores para mover las partículas de polvo por la habitación, ni de conductos para secar todo.
Para quienes son sensibles, esto significa un espacio más limpio, con menos irritantes en el aire y una humedad más estable. En práctica, se obtiene un calor constante con mucho menos movimiento del aire; así, se puede trabajar, relajarse o recibir visitas sin tener que lidiar con esa sequedad y suciedad típicas de los calentadores convencionales.
Qué debe tenerse en cuenta
El calor infrarrojo es direccional, por lo que la ubicación del calentador es importante. Colóquelo a una altura adecuada para que su haz de calor cubra la zona donde se realiza la actividad principal. Evite también que haya obstáculos entre el calentador y su área de acción.
El propio calentador no seca el aire, pero las habitaciones muy calientes pueden seguir sintiéndose secas. Si necesita equilibrar la humedad, un pequeño humidificador resolverá el problema. La instalación es sencilla, pero en entornos industriales, es necesario que un electricista calificado se encargue de ello para garantizar una gestión adecuada de la carga eléctrica y seguridad a largo plazo.