
Dejen de perder dinero por el frío
Seamos honestos: nadie quiere cenar temblando de frío. Cuando la temperatura baja, los espacios al aire libre se convierten en lugares desiertos… y eso significa dinero desperdiciado.
Solucionamos este problema con calentadores de onda corta infrarroja. Aquí está el secreto: la mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero si estás afuera, el viento simplemente se lleva ese calor. Es una pérdida de tiempo y dinero. Nuestros calentadores no se preocupan por el aire; en lugar de eso, envían calor directamente hacia tus invitados y su comida.
Es como tratar de calentar toda una habitación con un calentador normal, frente a estar bajo el sol en una mañana fresca de octubre. Lo sientes de inmediato.
La tecnología (sin aburrir)
Utilizamos emisores de onda corta de alta potencia. Dado que operan a una frecuencia más alta, el calor llega más lejos y penetra en la piel. En cuanto un invitado se sienta, siente ese calor. Ya no hay necesidad de esperar a que el calentador funcione. Pueden relajarse, dejar de temblar y quedarse para tomar otra ronda de bebidas.
Y no se preocupe por el clima. Estos calentadores tienen clasificación IP65. En otras palabras, son resistentes al polvo y pueden soportar lluvia o nieve desde cualquier ángulo. Puede dejarlos encendidos todo el invierno sin preocuparse por cortocircuitos.
Cómo ponerlos en funcionamiento
Para asegurarnos de que el calor no se disperse, utilizamos tubos de vidrio de cuarzo recubiertos. Estos tubos dirigen el calor hacia abajo, justo donde están las personas. También utilizamos conectores resistentes, porque lo último que necesita durante una noche de mucho tráfico es que un cable se queme.
La instalación es bastante sencilla. Los montamos en los postes o techos, los conectamos a un controlador central y configuramos las zonas de calefacción. Listo.
La realidad
Un consejo rápido: cuanto más calor, más energía se necesita.
Antes de comprar una docena de calentadores de 2000 W, verifica la capacidad de tu panel eléctrico. No hay nada peor que que todo tu patio se quede a oscuras justo cuando llega el momento de cenar, porque tu panel eléctrico no puede manejar esa carga.
Pero una vez que todo esté configurado adecuadamente, cambiará completamente la situación de tu negocio. Los clientes ya no se apresurarán a terminar sus aperitivos para entrar. Se sentirán cómodos y se quedarán más tiempo. Dejarás de ver el invierno como una “temporada lenta” y comenzarás a tratar tu patio como una fuente de ingresos todo el año.